Una Despedida de Año en New Mexico

Como les había comentado en mi artículo anterior, este año no despedirimos el año en Puerto Rico.

Al principio fue difícil aceptar que no viajaríamos y que no pasaría Despedida de Año y Año Nuevo con mi familia y más aún cuando en el 2016 despedimos el año en Colorado. Así que para no llenarme de tanta nostalgia a mi esposo se le ocurrió que podíamos hacer un “Road Trip” a New México. Despediríamos el año y recibiríamos el 2018 en un lugar diferente.

Rápidamente le dije que sí y es que para ser sincera no quería despedir el año nuevamente en Colorado. Empacamos y nos fuimos.

Además, que de cierta manera el pasar estos días fuera de la casa me iban a ayudar a no sentirme deprimida por no haber viajado. ¿Y qué creen? Realmente funcionó.

Viajamos cuatro horas en auto hasta llegar a la ciudad de Taos en New México, donde pasaríamos los próximos cuatro días. Disfrutamos de unos paisajes espectaculares y relajantes.

Fue una experiencia, una despedida de año y un año nuevo diferente, pero sin duda disfrutamos mucho. Y creo que quien más lo disfrutó fue nuestra chiquilla.

A diferencia de otros años en los que el 31 de diciembre he estado preocupada por preparar la comida que debo llevar a la fiesta familiar, preparar la ropa que todos nos vamos a poner, etc. este año no fue así. Nos levantamos y nos fuimos a las montañas a esquiar.

A principio no fue lo que esperábamos porque después de manejar por un poco más de una hora cuando llegamos a Angel Fire Ski Resort nos encontramos con que no había suficiente nieve y ya no estaban vendiendo más entradas.

Pero como la chiquilla quería nieve y nosotros también fuimos a otra montaña llamada Taos Ski Valley. Aunque bastante retirada de la primera, valió la pena llegar allá. Es un lugar precioso y al igual que el primero no había suficiente nieve, así que no estaban abiertas todas sus atracciones. También nos encontramos con la sorpresa de que ya no hacen “Snow Tube” y esto si era un problema porque era lo que estábamos buscando para la chiquilla y para mí.

Afortunadamente uno de los empleados nos solucionó el problema, pues nos prestó un “snow sled” para que la chiquilla pudiera disfrutar de la tarde en la nieve. Comenzamos deslizándola de una montaña pequeña. Su riza y alegría era tanta y tan contagiosa que varias familias se nos acercaron. Ella comenzó a compartir con otros niños el “snow sled” que le habían prestado.

Al rato ya no estábamos en la pequeña montaña, ya la chiquilla y papá estaban tirándose desde la montaña más alta, donde se esquía. Otra familia como la nuestra nos acompañaba en la misma aventura. Ambas chiquillas disfrutaban tirándose desde la gran montaña. Durante horas estuvimos divirtiéndonos.

Al bajar de la montaña paramos a comer y que le puedo decir no me estaba comiendo el tradicional arroz con gandules, pernil y demás comida típica de navidad puertorriqueña. En cambio, mi última cena de fin de año fue mejicana y es que no era para menos, pues estábamos en New México. Pero eso no nos impidió que tuviéramos una cena de despedida de año.

Vimos fuegos artificiales y despedimos el año tranquilamente.

Aunque no lo despedimos con nuestra familia, ni como lo tenía planeado desde hacía meses eso no nos impidió que disfrutáramos en familia, abriéramos nuestros horizontes a nuevas experiencias y lo pasáramos bien.

El 2017 me enseño que si el plan A no funciona el plan B puede ser mejor. No fuimos a Puerto Rico, pero tuvimos la oportunidad de conocer y visitar un lugar nuevo, un nuevo estado.

Disfrutamos en familia de nuevas experiencias y lo más importante creamos memorias para nuestra chiquilla.

Terminamos y comenzamos un año con nuevas aventuras.

¿Y tú como despediste el año 2017?

 

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Disclaimer:  Todas las fotos le pertenecen a ©LittleMyahandMe. La autora no recibió ningún pago por escribir este artículo.

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